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Espumantes y Champagne

Champagne

Vino Espumante

Este tipo de vinos se obtienen mediante un proceso en el cual se concentran los gases liberados en el proceso fermentativo. Recordemos que durante el proceso de fermentación alcohólica de produce una reducción de los azucares por acción de levaduras viniferas dando como resultado alcohol vínico, gas carbónico y calor.

 

El gas de un vino espumante puede ser adicionado de forma artificial (CO2 inducido -> Frizzantes), generando burbujas medianas y ascienden en la copa de forma irregular. O generado de forma natural por la segunda fermentación.

 

Los espumantes son producidos mediante un Vino Base, de muy buena acidez, baja graduación alcohólica, generalmente seleccionando variedades como Chardonnay, Pinot Noir, Sauvignon Blanc o Semillón; que atraviesan dos fermentaciones y el agregado de un licor de tiraje (vino base + azucar + levaduras) y licor de expedición (vino base + brandy o cognac + azucar) respectivamente que derivarán en los métodos de elaboración abajo detallados.

 

Un buen espumante, una vez servido, presenta una espuma persistente, burbujas pequeñas y continuas desde el fondo hacia la superficie, formando una hilera muy derecha y veloz. La temperatura de servicio recomendada es 6° a 9°C.

El champán o champaña, del francés champagne, es un tipo de vino espumoso con denominación de origen controlada, elaborado conforme al método champenoise en la región de Champaña, Francia. Se trata generalmente de un vino blanco, aunque también existe el champán rosado, que se elabora a partir de varios tipos de uva, la mayor parte tintas.

 

El consumo de champán se asocia a celebraciones. Es habitual descorchar una botella de gran formato durante la entrega de trofeos en competiciones deportivas. La primera competición automovilística donde se usó el champán fue en 1907 en la carrera Peking-París.1 Los ganadores como único premio recibieron una botella de champán. Más tarde Moët & Chandon ofreció su champaña al ganador del Gran Premio de Francia de 1950, disputado en la provincia de Champaña-Ardenas. Dan Gurney inició la tradición de bañar al público y a los demás pilotos al festejar su victoria en las 24 horas de Le Mans de 1967, aunque Graham Hill había hecho lo mismo con vino espumante en el Gran Premio de Australia de 1966. También es tradicional estrellar una botella de champán contra el casco del barco en su botadura para demostrar su solidez; es de mal augurio que la botella no se rompa. También es tradicional descorchar una botella en la celebración de año nuevo.

Método champenoise

El método tiene dos fases de fermentación. Una primera en cuba (como todos los vinos) y una segunda en botella. Para reactivar la fermentación en la botella se le añade azúcar y en su caso levaduras. Como la fermentación produce CO2 y la botella está cerrada, el gas se disuelve en el líquido. Hay que dosificar bien la cantidad de azúcar ya que si no puede reventar la botella. Este proceso es similar al que se emplea en algunos tipos de cerveza.

Esta segunda fermentación produce sedimentos. Para conseguir eliminarlos se colocan las botellas con el cuello hacia abajo y en un ángulo de unos 45 grados en unos pupitres. Durante varias semanas se gira cada botella un cuarto de vuelta un par de veces al día, de manera que los sedimentos se vayan acumulando en el cuello de la botella, junto al tapón.

 

Para eliminar los sedimentos, se congela el cuello de la botella, se descorcha y el gas expulsa la franja congelada (donde se encuentran los sedimentos). Después se llena la botella con el licor de expedición, que le confiere el dulzor deseado (brut, semiseco, etc.) y se vuelve a tapar con un tapón especial.

Según su dulzura

La cantidad de azúcar agregada después de la segunda fermentación añejamiento varía y determinará el nivel de dulzura del Champán.

 

  • Brut Nature o Brut Zéro (menos de 3 g de azúcar por litro)

  • Extra-Brut (menos de 6 g de azúcar por litro)

  • Brut (menos de 15 gramos de azúcar por litro)

  • Extra Sec (12 a 20 gramos de azúcar por litro)

  • Sec (17 a 35 gramos de azúcar por litro)

  • Demi-Sec (33 a 50 g de azúcar por litro)

  • Doux o Dulce (más de 50 g de azúcar por litro)

 

El más común es el brut, aunque a lo largo del siglo XIX y en los inicios del siglo XX el champán era generalmente mucho más dulce de lo que es hoy.

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